SE FUE DE GIRA LEDA VALLADARES se cumple un año

Hoy se fue una grande son muchos en poco tiempo esto me llevó a apurar algo que estaba escribiendo y editando. Leda recopiló y anduvo Km. porque entendió que estos bagualeros, copleros , vidaleros llevaban consigo el canto del origen ancestral y sagrado y alguien debía mostrarlo, su libro CANTANDO LAS RAÍCES ES UNO DE MIS LIBROS PREFERIDOS YA QUE ENCIERRA UN MENSAJE PROFUNDO SOBRE LOS ORÍGENES DE ESTE CANTO MILENARIO y además me lo regaló un gran recopilador y amigo. Los que lo practican milenariamente,
con todo respeto a los recopiladores) no estaban preocupados por ser filmados ni grabados ,no abordar desde la mirada eurocéntrica este hecho que es el canto comunitario significa poder construir una visión ética del arte con el sentido de los pueblos originarios de cualquier sitio del mundo. Esta visión la expresa muy bien Selva Vilte organizadora del Encuentro de copleros en Purmamarca ” No debe haber en el país, una ceremonia tan genuina y ancestral. Con las horas el encuentro adquiere visos de trance colectivo debido al golpe resonador de la caja, al ritmo circular de las rondas, a la espiritualidad de las coplas y al efecto hipnótico que genera la chicha y el vino en abundancia. No es un evento para turistas, aunque se ven muchas cámaras de fotos y grabadores. "Este es un homenaje para el coplero. Vienen porque saben que es su día", enfatiza Selva Viltes. Quien ha recorrido el NOA sabe bien que al contrario estas ruedas son cerradas al gringo hasta que el gringo les demuestra que sienten su canto visceralmente y los respeta a mí me llevó un par de años ser aceptada en esas ruedas en las casas y este año tuve el privilegio de bailar toda la tarde con una gran coplera tilcareña. Acompaño este escrito con segmentos elegidos de mi andar filmando aquí y allá, aprovecho para mostrarles copleros jujeños en la Asociación Jujeña Paz y Solidaridad CON NUESTRA QUERIDA Mónica Garzón a quien hemos perdido en la tragedia del tren el 22 de febrero ,copleros en jueves de comadre en Tilcara ,una rueda de coplas en Humahuaca en una visita o invitación ofrecida en carnaval a la comparsa La Unión, pinturas del artista plástico Pedro Molina y un homenaje realizado por Tomás Lipán el día que Leda partió. Graciela Scorzo El canto con caja El canto con con caja integra un ritual sagrado y festivo de la cultura andina. Sagrado en sus épocas de siembra, cosecha y marcación del ganado donde se ruega la abundancia y el "multiplicado de la hacienda". Festivo y desmesurado en sus carnavales. Allí culminan todas las expansiones del canto y la danza, y la vida peligra olvidando su ritmo ecológico. El canto y el tambor llamado caja desatan la reserva natural del indio y su comunidad. Todo libera, en especial los reflejos del mito y la leyenda, la poesía de la vida entre sus cerros y soledades donde los pastoreos del hombre y de la mujer cosechan silencio y sabiduría. Comunión y alabanza, unidad con el universo refleja ese canto de siglos. Canto comunitario de alma colectiva pero también de "solistos" que se desangran, o dúos en lamentos de Vidala. Y abundan los contrapuntos de mujer y de hombre que muestran como se aman o se desprecian. Perú, Bolivia, chile y algunos pueblos de ecuador perpetúan este canto inmemorial. Argentina en aldeas y caseríos cerriles en Jujuy, salta, Tucumán, Catamarca, La Rioja, y en las salitrales y arenosas tierras de los montes de santiago del estero. En Argentina el canto con caja tiene tres canciones y múltiples repertorio de ellas: baguala, tonada y vidala. Cada una pertenece a un sistema musical diferente. Carlos Vega fundador de nuestro instituto de etno-musicología, estudió los cimientos de nuestro cancionero y canciones. Afirma que la baguala se urde en la trifonia indígena de los andes, trifonia en modo mayor. Ella abarca el territorio que ocupaban las antiguas naciones de la lengua cacana: pulares, calchaquí y diaguitas que "son los progenitores de las comunidades hoy folclóricas y anteriormente étnicas que cantan la baguala en su propia área pre-colombina". La denominación popular de la baguala no es corriente en todas las provincias del NOA Argentino. En Tucumán se llaman "arribeña" y "y joi-joi"". En Salta "baguala", en Catamarca "vidala Coya" y en la rioja "vidalita". La tonada que abunda en Jujuy (altiplano y quebrada de Humahuaca) es llamada en sus regiones de canto "tonada" o "copla". Hay tonada de dos, tres, cuatro y cinco notas como si buscaran la pentafonia que abunda en Tarija (Bolivia). Recordemos que Tarija era parte de argentina hasta fines del siglo 19. Carlos vega agrega que "la vidala pertenece a un sistema musical propio de Sudamérica, con buen espacio de vida en el siglo 18 siendo una canción exclusivamente argentina por sus estructuras musicales como poéticas". "invade las regiones del antiguo Tucumán (NOA. Argentino) y es evidente su complejidad porque acusa diferentes sistemas musicales siendo su rasgo permanente bi modalidad con cuarta aumentada". Este criterio es confirmado también por Isabel Aretz que fue discípula de Carlos Vega. En sus innumerables viajes de estudio recogió en Catamarca y la rioja un grupo de temas que denomina "vidalitas andinas" que registran a menudo trifonia, tetrafonia y pentafonia, como también bi modalidad. Aretz deduce que estas melodías son restos de un antiguo sustrato musical que pudo irradiar del antiguo Perú. Muchas de estas canciones se resisten a ser cantadas en terceras paralelas, como se cantan la mayoría de las vidalas. Grito en el cielo nos instala en el canto ancestral con una técnica de expresión milenaria y poderosas melodías. Los sagrados cantores de los valles, los "vallistos" que descienden de los siglos andinos nos están esperando en los cerros del noroeste argentino para revelarnos otra dimensión del canto, terrestre y sideral. Al escucharlos aterrizamos en America y la descubrimos. Su discurso de cantores es la suprema desnudez: solo tres notas escalofriadas por la voz del abismo. Este rayo nos inicia en el canto planetario que establece la jerarquía del grito y el lamento como sacralidades del iniciado. Los "vallistos" nos alumbran el despeñadero del canto. De ellos buscamos sus secretos, su repertorio, sus baqueanías y zarpazos. Para los que claman "las fuentes" queda sonando esta magia, y para esas multitudes estudiantiles que sin saberlo van suplicando raíces para afincar su sed de rumbo y belleza. La montaña nos muestra el milagro. Las ciudades deberán bendecirlo y enarbolarlo para que cumpla su misión de epicentro solar. "La baguala es el canto delirante que de algún modo buscan todos los jóvenes del mundo que están en contra de lo convencional. Y siempre he sentido que los chicos del rock estaban en esa línea, y que eran los grandes herederos de este canto vallisto. Yo siempre he sentido que cualquier músico, cualquiera que fuera la corriente musical que practicara, tenía que darse cuenta de los manantiales de este canto, de las fuerzas, del misterio, de la originalidad, de la potencia y, sobre todo, de las poderosísimas canciones que se practican con la caja. Dijo Leda”yo nunca había oído hablar de baguala y entonces me parecía que tenía que ser algo muy misterioso, muy poderoso. Después de escucharlas me prometí recuperar semejante regalo de la tierra", "La baguala es el canto delirante que de algún modo buscan todos los jóvenes del mundo que están en contra de lo convencional. Y siempre he sentido que los chicos del rock estaban en esa línea, y que eran los grandes herederos de este canto vallisto. Yo siempre he sentido que cualquier músico, cualquiera que fuera la corriente musical que practicara, tenía que darse cuenta de los manantiales de este canto, de las fuerzas, del misterio, de la originalidad, de la potencia y, sobre todo, de las poderosísimas canciones que se practican con la caja. Leda valladares, buenos aires 1991 TRADICIÓN QUE SIGUE VIVA –ENCUENTRO DE COPLEROS "Tal vez no seamos grandes guitarristas, ni queneros, pero sí somos copleros. Esto nos viene desde siglos", explica Viltes, que aprendió las coplas de sus abuelos y ellos, a su vez, de sus padres -como muchos de los que participan del encuentro- así hasta completar una rama generacional que, según estudiosos como Carlos Vega, se pierde en la memoria anónima de la cultura precolombina, y otros investigadores prefieren situarla en la época preincaica. El encuentro comienza un viernes con la presencia infaltable, en estos últimos cinco años, de la actriz mapuche Luisa Calcumil, que estrenó un unipersonal de un autor chileno llamado La Chavela. "Tenemos muchas similitudes -dice Calcumil-. La gente del Sur y el Norte sufrimos los mismos olvidos y tenemos las mismas necesidades de expresarnos y juntarnos para cantar". Al otro día, los copleros que llegaron bien temprano inician la ceremonia chayando (tiran harina y papel picado anticipando el desentierro del carnaval) y coplean hasta bien entrada la noche en un predio cercano, recortado por los cerros, donde los copleros, se pasan varias horas cantando sin parar, así como suena de literal. La ceremonia puede sonar incomprensible para el hombre de la ciudad, ajeno a ese grito estremecedor y primitivo que desahoga las penas de todo el año. Los copleros de la quebrada y la puna, agricultores y pastores, en su gran mayoría, esperan el encuentro como uno de los pocos momentos de felicidad en el año. "Para nosotros venir es como una promesa. Todo el año lo estamos esperando. Es nuestra forma de desahogar las penas y divertirnos, porque la copla es memoria y alegría", define doña Beatriz, que regala estas coplitas: "Aquí estoy, porque ei venido/porque ei venido, aquí estoy/ si no le gusta mi modo/ como ei venido me voy ". No debe haber en el país, una ceremonia tan genuina y ancestral. Con las horas el encuentro adquiere visos de trance colectivo debido al golpe resonador de la caja, al ritmo circular de las rondas, a la espiritualidad de las coplas y al efecto hipnótico que genera la chicha y el vino en abundancia. No es un evento para turistas, aunque se ven muchas cámaras de fotos y grabadores. "Este es un homenaje para el coplero. Vienen porque saben que es su día", enfatiza Selva Viltes. Igual, este año se notó la presencia de muchos jóvenes, que quedaban hipnotizados frente al canto de los mayores, como doña Nicolaza, de 77 años, que en cuatro estrofas entrega toda una filosofía de vida:" Ya no soy la que antes era/ni la flor que florecía/soy el olvido profundo/ de la mudanza del día ". O se sorprenden con la presencia del intendente de Purmamarca, en plena rueda; o con un cantor como Tomás Lipán, que vive el encuentro a pleno, de la noche a la mañana. "A través de las coplas la gente puede expresar todo lo que le sucede durante el año y sobre todo los amoríos", cuenta Lipán. Este rescoldo del canto primitivo y ancestral de la cultura andina es a la vez una experiencia electrizante. Un duelo de copleros, puede durar horas, contestándose una copla detrás de otra, con ingenio y sabiduría. Coplero: Casate vidiiiita, casate nomás, sino te casás conmigo, nadie encontraraaaás jamaaaás... La coplera remata: El anillo que me has dado, lejos de mi ya quedó, el amor que me tuviste, vieras ayer terminó... Los duelos permiten vivenciar el momento exacto en el que la tierra habla por intermedio de sus hijos indios, criollos o mestizos que desgranan coplas de todo tipo, sencillas, paisajísticas, pícaras, de doble sentido, sabias, filosas, burlonas, tradicionales, de amor o políticas. Betty Viltes, de la organización, no desaprovecha la ocasión para lanzarle una mordaz copla: "Dicen que Menem es gaucho, yo digo que no es así. Un gaucho no vende patria, ni deja al pueblo sufrir ". La libertad de la copla, tiene que ver con el sentimiento de la gente y la esencia del encuentro. "Esto nació a la par de la democracia. La dictadura no sólo secuestró, mató, hizo desaparecer, hombres, jóvenes y niños, sino que también sembró sentimientos como la desconfianza. Y el canto de la copla es comunitario, necesitamos varios para cantar y formar una rueda. Así nació el encuentro de copleros como una forma que la gente se volviera a juntar". La luna alumbra a los últimos copleros que siguen alegres cantando, sin noción del tiempo, con el mandato de la tierra, y mientras les siga latiendo el corazón y la caja. LAS RAÍCES DEL CANTO En el libro "Cantando las raíces" (Emecé) Leda Valladares se refiere a los orígenes de nuestro canto folklórico: "El canto andino con caja cubre el noroeste argentino. Nació en pleno adobe y al pie de nuestros deslumbrantes cerros jujeños, tucumanos, salteños, catamarqueños y riojanos. Son tesoros descuidados porque están a la vuelta de un rancho y no los publicita la televisión. Este canto viene viajando y variando, de Ecuador, Perú, Bolivia, al norte de Chile hasta enlazar la Puna y la Quebrada. Se canta en quechua y español. Su origen se remonta a las primeras manifestaciones musicales de la vida humana. "La caja tambor de origen preincaico, acompaña el canto de las seis provincias del noroeste argentino. Se usa en los rituales agrarios de la Pachamama, de la señalada, en el topamiento de las comadres y en los carnavales. En Jujuy, su diámetro es mayor y su sonido brillante. "La copla es un poema breve, de una gran síntesis. Llegó de la gran literatura española, aterrizó en América y se folklorizó fundiéndose con melodías de diversos repertorios latinoamericanos. Nuestros pueblos adoptaron la copla española, la recrearon ideando sus propias coplas teñidas con otros colores, pero con la misma desnudez y verdad de aquellas matrices hispanas." http://wwf.w.leongieco.com/Ushu_Quiaca/Leda%20Valladares.htm MÁXIMO ROJAS, MONTURERO CRIOLLO (Idem, Argentina, 1965, color, 14 minutos) Realización: Jorge Prelorán. Colaboradores: Lorenzo Kelly y Sergio Barbieri. Asesor General: Augusto Raúl Cortazar. Recuperación musical: Leda Valladares y Rodrigo Montero. Canto: Anastasio Quiroga. Asesor temático: Luis Olivares. Narración: Luis Alberto Flores. Relator: Leopoldo Maler. Dibujos: Alejandro Gavrilof http://cineclublarosa.blogspot.com.ar/2010/08/el-otro-preloran-primeras-ficciones- . y.html IRUYA (Idem, Argentina, 1968, color, 20 minutos) Realización, Fotografía y Montaje: Jorge Prelorán. Colaboradores: Lorenzo Kelly y Sergio Barbieri. Asesora musical: Leda Valladares. Ejecución de instrumentos: Anastasio Quiroga. Sonido: Rodrigo Montero. Asesor temático: Carlos Dellepiane Calcena. Introducción: Jorge Prelorán. Narración: Michi Aparicio. http://paraespantarfantasmas.blogspot.com.ar/2009_06_01_archive.html

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